|
|
|
|
 |
|
|
 |
 |
Contenidos gratuitos
La semana pasada saltaba la noticia que ha removido los cimientos de la prensa mundial. The New York Times cobrará por sus contenidos online. Según la información facilitada por la propia cabecera estadounidense, el diario permitirá leer sólo unos pocos artículos al mes de forma gratuita, pasando a ser de pago el resto de sus contenidos.
La web The New York Times, líder entre los diarios norteamericanos con más de 17 millones de visitas al mes según la consultora Nielsen Online, no arroja las cifras de beneficio que venía experimentando en años anteriores. La empresa editora del prestigioso diario estadounidense valoró las pérdidas correspondientes al tercer trimestre de 2009 en 17 millones de euros. Por lo que se puede apreciar que, a pesar de la cantidad ingente de visitas que recibe la cabecera neoyorquina, los ingresos publicitarios no son capaces de sufragar los gastos de la empresa editorial.
Este anuncio, que en propias palabras de Arthur Sulzberger, presidente de la empresa matriz The New York Times Company "[...] es una apuesta, hasta cierto punto, sobre qué dirección pensamos que va a tomar la Red", pone en tela de juicio la viabilidad de numerosos y similares planes de negocio que actualmente se encuentran en la Red. Medios de comunicación, portales, servicios web que usamos a diario ¿podrían pasar por esta misma situación?
El fenómeno “gratis” ha existido siempre, pero en los últimos años está experimentando un cambio radical en su implantación actual. Chris Anderson sostiene en su libro “Gratis: el futuro de un precio radical” que la utilización de productos y servicios gratuitos no es algo contemporáneo a nuestra época. En el siglo XIX las empresas comenzaron a utilizar las muestras gratuitas como gancho comercial para comercializar otros productos. Ejemplo pionero en este sentido fue la marca King Gillette, precursora de la actual Gillette que comercializa “lo mejor para el hombre”. A finales del siglo XIX la marca King Gillette comenzó a distribuir entre los soldados estadounidenses sus maquinillas de afeitar, que poco a poco forjaron la necesidad en éstos de buscar y comprar las cuchillas desechables de recambio para sus máquinas. Este modelo de negocio, más conocido como subsidio cruzado directo, fue el primero en aparecer en torno a la cultura “gratis” que hoy conocemos. Dentro de todas las ofertas gratuitas que podemos encontrar hoy en día, podemos distinguir cuatro modelos principales en los que se basan. Estos son:
I. Los subsidios cruzados directos: este modelo establece la oferta de un producto gratuito para generar en el tiempo la necesidad al consumidor de otro producto que no lo es.
II. El mercado trilateral: su propio nombre ya indica su funcionamiento, mercado a tres bandas. De un modo más concreto, se refiere al mercado generado entre dos partes cualquiera en las que interviene un tercero para sufragar el intercambio de las dos primeras. Sería el ejemplo claro de los medios de comunicación, en el que un tercero, el anunciante o empresario invierte una suma para garantizar la transacción entre el medio y sus usuarios.
III. El freemium: comprende todos aquellos productos o servicios que contemplan una versión gratuita y otra de pago. En este caso, son los usuarios de pago los que mantienen el servicio gratuito bajo la conocida regla del 5% (el cinco por ciento de los usuarios de pago mantienen al al resto de los usuarios).
IV. Los mercados no monetarios: es el modelo más novedoso, ya que su implantación está emergiendo en los últimos años. Es el intercambio de productos o servicios gratuitos a cambio de atención y reputación. Estaríamos ante el caso de las redes sociales, en las que usuarios comparten servicios, opiniones, informaciones o enlaces a cambio de la atención de sus seguidores y del aumento de la reputación personal de cada usuario frente a su audiencia.
La cultura “gratis” no es un fenómeno reciente como hemos visto anteriormente, pero si en cuanto a la forma ofrecer algo sin un objetivo comercial o de marketing tras de si. El nuevo modelo de los contenidos gratuitos se está forjando cada día que pasa, en cada contribución desinteresada de usuarios y organizaciones, y solamente el tiempo nos dará la razón sobre cual es el camino correcto. Sólo el tiempo dirá si The New York Times acertó o se equivocó. Hasta entonces, leer este post no cuesta nada... es gratis.
Fecha: 30 de Enero de 2010
|
|
| |
|
 |
|
|
Si desea solicitarnos un presupuesto, por favor no dude en ponerse en contacto con nosotros a través del siguiente formulario.
|
|
|