Ferrer: “Ante la alta concentración bancaria en cinco entidades, las pymes necesitan diversificar su financiación”

  • El número de “puertas” donde las pymes pueden llamar para solicitar crédito bancario es mucho menor que hace diez años
  • El director general de la plataforma de financiación participativa, Colectual, José María Ferrer, ha participado esta mañana en la jornada organizada por la Asociación de la Empresa Familiar de Alicante (AEFA) sobre crowdlending en las pymes

La financiación no bancaria a pymes es aún casi inexistente en España en un mercado financiero en el que las empresas de pequeño tamaño se encuentran ante un oligopolio en el crédito bancario”, así lo ha subrayado José María Ferrer, director general de la plataforma de financiación participativa especializada en pymes, Colectual, en la jornada organizada por la Asociación de la Empresa Familiar de Alicante (AEFA) y celebrada esta mañana en el espacio “La Venta de Flores” del Grupo Actiu en Castalla (Alicante).

Desde el punto de vista de Ferrer, “actualmente la concentración del crédito bancario en cinco entidades, debido a la crisis iniciada en 2008, minimiza el número de actores que componen el sistema financiero bancario, por lo que el número de “puertas” donde la pequeña y mediana empresa puede llamar para solicitar crédito es mucho menor que hace diez años”.

Por otro lado, aunque parece remontar, el volumen total de financiaciones empresariales, medida como “saldo vivo”, sigue cayendo ininterrumpidamente año tras año, y representa hoy el 53% del importe que tenía en 2008. La realidad es que la fragilidad de las pymes en el mercado crediticio es mayor que entonces. Además, Ferrer ha recordado que, actualmente, “seguimos inmersos en un riesgo serio en relación a lo que ocurrió en 2018 con el sistema bancario”.

En este contexto, en los últimos años ha empezado a surgir alternativas de financiación bancaria, como el crowdlending, gracias a tendencias como la economía colaborativa, la búsqueda por parte de los ahorradores de rentabilizar su capital ante la bajada de tipos de interés de productos bancarios de ahorro o la innovación tecnológica.  Aunque en los últimos años ha crecido, esta financiación no bancaria es aún casi inexistente en España, en comparación con otros países como Reino Unido en el que ya representa el 15 % de la nueva financiación empresarial. Así mismo, Europa comparada con Asia se encuentra en un proceso muy inicial en este tipo de financiación.

A través del crowdlending, las pymes reciben un préstamo aportado por numerosos ahorradores e inversores individuales a través de plataformas de financiación participativa. Cuando entre todos reúnen el importe solicitado, se formaliza la financiación, que es gestionada por estas plataformas hasta su vencimiento. Los inversores reciben el capital invertido y los intereses pactados. “Esta nueva financiación empresarial constituye una fuente adicional de crédito y una competencia real con las financiaciones bancarias, bajando su coste y reduciendo los riesgos de colapso de crédito y de exclusión financiera”, ha añadido Ferrer

En España, se el crowdlending encuentra regulada por la Ley 5/2015. Ferrer ha apuntado, además, “que la pyme debe tener presente que, a la hora de ponerse en contacto con una plataforma de financiación participativa, compruebe que esté autorizada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), por las garantías que representa tanto para la empresa como para los inversores que intervienen en la financiación”.

Según datos del Banco de España, en su Informe de Estabilidad Financiera de mayo de 2018, en nuestro país existe actualmente un mercado de financiación no bancaria que destina anualmente a pymes 110.000 millones de euros  de los cuales: 25.000 millones de euros (el 22%) se destinaron a microempresas, 42.000 millones (el 38 %) se destinaron a pequeñas empresas y 43.000 millones de euros (el 40%) a medianas.

Según un informe de Colectual “el 55% de la cifra captada por su plataforma, registrada en la CNMV, se destina a la financiación de capital circulante; el 24 % a la inversión de las pymes en activos fijos, y el 21 % a la expansión del negocio y al desarrollo comercial. Los préstamos participativos oscilan entre los 5.000 euros y los 100.000 euros, situándose el importe medio solicitado por las pymes en 41.147 euros”.   El sector de la alimentación ocupa, por ahora, el primer lugar, seguido de proyectos de ingeniería, educación, consultoría y sanidad. También se han financiado pymes de sectores como la automoción, el comercio, la hostelería, el mueble o el textil. Todos ellos, bajo la premisa de no intervenir en operaciones especulativas, ni en dinámicas no sostenibles.

Única plataforma europea que incorpora un “rating sobre RSC”.

Colectual se ha posicionado como la única plataforma de financiación participativa en Europa que incorpora un “Rating de responsabilidad social empresarial”. Es decir, aquellas pymes que lo deseen son sometidas a una evaluación gratuita sobre su desempeño en RSC. Dependiendo del grado de compromiso empresarial que practica la pyme, se le rebaja el tipo de interés sobre el préstamo participativo aprobado. De este modo, apunta Ferrer, “premiamos el esfuerzo de las pequeñas y medianas empresas por llevar a cabo políticas de “buen gobierno” en sus organizaciones. En un mercado económico español en el que el 98% son pymes, hay que favorecer el nivel de compromiso de la empresa española con la RSC”.

La plataforma de financiación participativa nació a finales de 2016 con una visión ética de los negocios dirigida a la financiación de pymes, mediante crowdlending o préstamos colectivos. Con sede en Valencia, pone en contacto a través de su plataforma online a inversores, el 97 % son particulares y el 3 % empresas, que les permita tomar una participación desde 100 euros en un