Internet es un universo ilimitado de información y como tal se ha convertido en el principal medio para comunicarse. Ya sea a través de comentarios en un blog, participando en un foro o por medio de las redes sociales, los usuarios de hoy siempre tienen la posibilidad de ir más allá.
Hace algunos años los sitios web estaban muy alejados de lo que son hoy en día. En ese entonces, simplemente correspondían a páginas estáticas en las que los visitantes sólo podían ser receptores de la información publicada y nada más.
Como una revista o un periódico impreso, las páginas web navegaban de forma digital brindándole al usuario la información de primera mano. Con solo hacer clic era posible conocer los contenidos y disfrutar de éstos sin muchas limitaciones; pero lo que en ese momento fue novedoso, en la actualidad contrasta con lo que el usuario quiere hacer.
Así mismo, las empresas se preocupaban por tener presencia en la red, sin tener muy claro cómo funcionaría todo. Los portales invadían en el ciberespacio y los costos para tener una web propia eran tan elevados que sólo podían asumirlo las grandes compañías.
Esa era la época de la web 1.0 cuando internet se estaba descubriendo así mismo y todavía no había forma de saber lo que se desarrollaría; sin embargo, no dejaba de ser, una de las mejores invenciones del siglo XX.
La web de hoy
Hoy en día muchos hablan de la web 2.0, quizás algunos desconocen en realidad lo que significa o no entienden cuando fue que se formó, pero lo que sí es cierto es que se ha descubierto el potencial de un medio que hoy por hoy ha revolucionado la forma de ver las cosas.
Según Wikipedia, el término web 2.0 fue utilizado para referirse “a la segunda generación en la historia del desarrollo de la tecnología web que además está basada en un enfoque más colaborativo y de construcción social de esta herramienta”.
Blogs, redes sociales, wikis, software libre, videoblogs, podcasts, fotoblogs, entre otras herramientas y aplicaciones hacen parte de esta nueva era en la que los usuarios pasan de ser simples espectadores para convertirse en participantes activos que se integran rápidamente, gracias a la capacidad que tienen estas plataformas para involucrarlos.
Facebook, Twitter, Youtube, Lastfm, Flickr, Technorati son algunas de las múltiples opciones que tienen las personas para interactuar en la red. Dar su opinión en un foro, comentar un video, subir fotos, agregar o votar noticias, escribir en su propio blog o intercambiar links con otros contactos son solo una parte de todo lo que se puede hacer en la actualidad y lo que vendrá en el futuro.
Toda esta serie de recursos interactivos permiten que se fortalezca una comunidad online en la que la colaboración es mutua y el acceso a la información es permanente.
En el caso de las redes sociales, por ejemplo, es posible generar un impacto sobre un tema determinado y dar una opinión o convocar a las masas a actuar frente a una situación específica. La creación de grupos sobre política, medio ambiente, economía, entre otros, demuestra en parte todo lo que se puede hacer en estos espacios virtuales, que han pasado de ser una simple herramienta para compartir fotos, comentarios o reencontrarse con viejos amigos.
“En la Web de hoy, las personas ya no leemos, hacemos clic y callamos, sino que participamos activamente, desarrollando una presencia activa, creando una personalidad on-line”, anunció Enrique Dans, profesor de Sistemas y Tecnologías de Información en el
Instituto de Empresa, en su reconocido documento La empresa y la web 2.0.