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SlimPay amplía su oferta de producto con el servicio de pago con tarjeta

  • SlimPay ofrece un servicio completo (procesamiento y pago) para tarjeta y débito directo.
  • SlimPay ofrece múltiples posibilidades de pago para los comerciantes que gestionan pagos recurrentes.

SlimPay anuncia el lanzamiento de su nueva solución para enriquecer su oferta y convertirse en un método de pago único para los modelos basados ​​en la suscripción.

La oferta de pago con tarjeta de SlimPay: un valor añadido para gestionar los pagos de los comerciantes

Con el objetivo de mejorar al máximo la tasa de conversión y la tasa de éxito de pago para los modelos basados en suscripción, SlimPay se está enfocando en conseguir que los pagos por suscripción para comerciantes sean más sencillos, independientemente del método de pago subyacente.

La solución de débito directo SEPA de SlimPay ayuda a los proveedores de cualquier tamaño a optimizar el proceso de suscripción y a simplificar la administración diaria de los pagos de débito directo.

La posibilidad de pago con tarjeta de SlimPay, que incluye ahora la capacidad de compra, se ha incluido como un complemento al débito directo.

“Hemos ofrecido procesamiento de tarjetas durante años y después de escuchar a nuestros clientes, fue una opción obvia para desarrollar la capacidad adicional de compra. Esto ayudará a los comerciantes a adaptar la combinación de pago más adecuada a su modelo de negocio basado en suscripciones y simplificará aún más los pagos por suscripción”, afirma Jérôme Traisnel, CEO de SlimPay.

Débito directo SEPA y pago con tarjeta: el primer servicio de pago integral para pagos recurrentes

SlimPay ofrece un servicio de pago completo (procesamiento y compra) para tarjeta y débito directo. Dado que en algunas ocasiones se solicitan varios métodos de pago, SlimPay se convierte en el único afiliado cuando se trata de un modelo comercial basado en los pagos recurrentes, gracias a su API fácil de integrar y su cuenta mercantil única que permite administrar y monitorizar la actividad a través de un panel de control uso sencillo.

El mix correcto de pagos para modelos basados en suscripción

Esta poderosa combinación de pagos con tarjeta y débito directo de SEPA a través de una sola interfaz dinámica (Checkout) y una sola herramienta de informes (Dashboard) gracias a la API de SlimPay, proporcionará a las empresas la combinación de pago más adecuada para el comercio por suscripción. Con ello, algunas compañías pueden solicitar flexibilidad en la forma en que recaudan dinero a lo largo del ciclo de vida del cliente, con el fin de optimizar su valor y disminuir la tasa de abandono.

“Las API son más que una tecnología, son toda una visión empresarial “,Jèrôme Traisnel, CEO y co-fundador de SlimPay

Hoy entrevistamos a Jèrôme Traisnel, CEO y co-fundador de SlimPay, que nos habla sobre un tema fintech muy de actualidad: las API.

¿Por qué las APIs suponen una revolución para muchos sectores? ¿Cómo impactan en las empresas?

En primer lugar, habría que definir qué es una API. Las APIs son interfaces de programación de aplicaciones, y lo que permite esta tecnología es que dos aplicaciones se comuniquen e intercambien servicios e información.

Dicho esto es más fácil entender por qué pueden ser tan importantes a la vez que útiles para una empresa, especialmente si se trata de un negocio del sector Fintech o del sector de los pagos, donde muchos ‘jugadores’ funcionan de forma conjunta.

Las APIs permiten por tanto que las startups creen productos más rápido, y potencian la innovación en el sector Fintech de forma exponencial.

¿Cómo pueden beneficiarse las empresas tradicionales de esta tecnología?

Hoy en día, debido a la introducción de la PSD2 (la regulación europea en los servicios de pagos digitales), los bancos abrirán sus APIs a terceros, como por ejemplo a las empresas Fintech. Esto supone una gran oportunidad para la innovación, ya que permitirá a los desarrolladores adherirse a las APIs de los bancos y crear soluciones de aplicaciones personalizadas muy específicas para cada empresa. Como consecuencia principal la experiencia de usuario será cada vez mejor y con menos fricciones a lo largo del proceso.

El open banking crea valor a través de las interacciones, gracias a que cada uno aporta su granito de arena. De hecho, muchos servicios cobran sentido precisamente a partir de estas interacciones. Se trata de inteligencia colectiva.

¿Cuál es el criterio para considerar que una API es realmente importante?

Para que una API sea considerada relevante tiene que ser estable, esto es lo más importante. Tiene que funcionar las 24 horas los 7 días de la semana. Pero además, una API debe ser fácil de usar, intuitiva. Y aunque por el momento cada API puede tener su propio estándar y protocolo, es importante que el sector consensue cómo conseguir que las APIs sea aún más eficientes.

¿Cómo puede una API cambiar la visión de negocio de SlimPay?

Las APIs siempre han sido parte de nuestra visión de negocio, ya que podemos considerar SlimPay como una API en sí misma. Su impacto se refleja en la relación con otros jugadores de nuestro ecosistema con los que ahora podemos construir relaciones más fuertes más rápido, y esto supone un beneficio tanto para merchants como para consumidores.

Las APIs son más que una simple tecnología. Son una gran oportunidad para que muchas empresas reconsideren la forma de enfocar su negocio.

 

2018: un nuevo mundo de posibilidades para los pagos

El sector de los pagos no es un sector simple: se trata de un ecosistema complejo e intrincado que incluye muchos actores regidos por regulaciones, procedimientos y estándares.

Los pagos también son una cuestión de personas, de innovación y una piedra angular para cualquier empresa. Nunca dejan de evolucionar y seguir las tendencias. Por ejemplo, ¿sabías que, en solo un año, el número total de pagos no monetarios en la Unión Europea ha crecido un 8,5 %, lo que representa alrededor de 122.000 millones?

¿Cómo podemos explicar esta rápida evolución? En primer lugar, los pagos se consideran un paso molesto y los consumidores ya no quieren pagar. Actualmente, el uso se impone a la propiedad. Los consumidores no quieren pagar un taxi, sencillamente abren una aplicación y reservan un taxi. En segundo lugar, los consumidores no quieren esperar, quieren utilizar el servicio de inmediato, ya sea la compra de alimentos o la transmisión de contenidos multimedia. Finalmente, lo que todos los consumidores consideran aburrido es el acto de pagar.

Al asociar este hecho con el surgimiento de las nuevas tecnologías, el sector de los pagos ha entrado en una nueva era de digitalización e innovación en la que ya son posibles muchas formas alternativas de pagar, como usar la cara o el reconocimiento ocular.  Este es el nuevo terreno de operaciones de las Fintech.

¡Veamos qué nos espera en los próximos años!

1 – Las API impulsan todo el sector de las Fintech

Las API (interfaces de programación de aplicaciones) permiten que las startups creen productos más rápido y potencian los motores de innovación de las Fintech. El enfoque basado en las API permite a las nuevas empresas tecnológicas innovar mucho más rápido en sus plataformas integradas.

Ahora, debido a la entrada en vigor de la nueva Directiva de Servicios de Pago (PSD2), los bancos abrirán sus API a otros actores, como las Fintech. Esto supone una gran oportunidad para la innovación, ya que permitirá a los desarrolladores adherirse a las API de los bancos y crear soluciones de aplicaciones personalizadas muy específicas. ¿La principal consecuencia? ¡Una experiencia del usuario aún más integrada!

La banca abierta crea valor a través de las interacciones, como sucede en un hormiguero. Docenas de servicios que cobran sentido mediante las interacciones se convierten en una inteligencia colectiva.

2 – La idea de la PSD2 es abrir el mercado y crear oportunidades para los actores del sector de los pagos

El objetivo de la nueva directiva es abrir el mercado y generar nuevas oportunidades para los actores del sector de los pagos. La implementación de aplicaciones de otras empresas, tal y como permite la PSD2, puede tardar un tiempo en hacerse realidad.

3 – El Big Data es un desafío crucial para el sector de los pagos

El Big Data afecta a todos los sectores y especialmente a los pagos. El Big Data juega un papel fundamental: no solo permite prevenir el fraude o la insolvencia, sino también predecir qué método de pago será más eficaz en una determinada transacción. Además, el Big Data ayuda al sector de los pagos al pronosticar el abandono de los clientes, y también mejora y automatiza tanto el conocimiento del cliente como la atención que recibe.

Todos estos cambios suponen asimismo un desafío en la vertiente legal.

4 – Las nuevas regulaciones protegen los intereses de los consumidores y las empresas

Las diferentes normativas de la UE sobre el sector de los pagos tienen el objetivo de asegurar los derechos: la protección de los datos personales, la garantía de que los fondos están protegidos o la lucha contra los fraudes en los pagos.

La introducción de todos estos nuevos reglamentos puede percibirse como una amenaza, aunque juegan un papel central para proteger los intereses de los consumidores y las empresas.

La nueva normativa europea PSD2 y todas las tendencias y hechos que hemos mencionado nos prepararán para entrar en un nuevo mundo de posibilidades.

Las API y la Directiva PSD2 ofrecen una oportunidad única para pasar al siguiente nivel y aportar más instantaneidad y personalización a las experiencias que esperan los consumidores y comerciantes.

SlimPay ya está bien posicionada en todos estos aspectos… ¡Preparados para 2018!

Por Jèrôme Traisnel, CEO y co-fundador de SlimPay

SlimPay nombra a David Mascle director de tecnología para afrontar una nueva fase de desarrollo

SlimPay, compañía líder de digitalización de pagos recurrentes, nombra a David Mascle director de tecnología.

Mascle se incorpora a la fintech europea con el principal objetivo de dirigir a los equipos de operaciones, ingeniería y productos de SlimPay hacia la nueva etapa de desarrollo de la firma, en la que pasará de ser una startup para convertirse en una gran empresa a nivel Europeo.

“Estoy entusiasmado con la idea de formar parte de este éxito de SlimPay, respondiendo a las nuevas expectativas de los merchant y consumidores. La compañía tiene un gran potencial para crecer y enriquecer sus procesos y oferta de productos. ¡Dirigir el fantástico equipo de SlimPay, TI e I + D, para superar esta reto es una gran motivación para mí! “, comenta David Mascle.

El alto grado de experiencia en ingeniería de David, junto con su pasión por las finanzas y la economía, le otorgan sin duda todas las habilidades necesarias para reforzar las capacidades de SlimPay en términos de innovación, en un sector de pagos altamente competitivo.

Jérôme Traisnel, CEO de SlimPay afirma, “Estamos encantados de darle la bienvenida a David  como CTO y miembro del consejo de administración. Su experiencia en servicios de alta disponibilidad, volumen y frecuencia, junto con sus conocimientos sobre tratamiento de datos confidenciales y sistemas de alta redundancia le convierten en el perfil más adecuado para dirigir los equipos de I + D, TI y productos de SlimPay hacia esta fase de renovación”.

Mascle ocupó varios puestos de responsabilidad en Euronext, la principal bolsa de valores paneuropea en la zona euro, donde pasó 16 años. Comenzó en la compañía inmediatamente después de graduarse en 2001 en un Master de Tecnología de la Información por la CAEN.  Rápidamente ascendió y terminó siendo Jefe de Innovación y Desarrollo Técnico, gestionando grandes equipos de desarrolladores y otros perfiles técnicos.

La biométrica, el futuro de la autenticación en el sector pagos

Si pudieras autenticar los pagos online con tu huella dactilar, haciéndote un selfie o con un simple escaneo del iris en sustitución de la tradicional contraseña que usamos hasta el momento, ¿estarías dispuesto a hacerlo?

Los avances en la tecnología respecto a los pagos no sólo tienen el potencial suficiente para mejorar la seguridad de estos procesos, sino también la experiencia del usuario. Las medidas biométricas ya pasan por alto las contraseñas, que son cada vez más complejas y susceptibles de ser olvidadas o robadas.

Según un estudio realizado en 2016 por Visa, más de dos tercios de los consumidores europeos están dispuestos a utilizar una identificación biométrica a la hora de realizar los pagos. Y es que, siendo realistas, nadie quiere escribir una contraseña que contiene al menos 10 caracteres en mayúsculas y minúsculas e incluso algún símbolo cada vez que se quiera autorizar un pago. Así que echemos un vistazo a lo que la autenticación de pago biométrico puede ofrecer:

Paga usando tus huellas dactilares

Un informe de Juniper Research titulado “Las 10 mejores tecnologías disruptivas en el sector fintech: 2016” considera la biométrica como la tecnología número uno para transformar el comercio electrónico.

Además, según el estudio Visa 2016 mencionado anteriormente, el reconocimiento de huellas dactilares fue votado como el método de autenticación biométrica más favorable para los consumidores gracias a la facilidad de uso y seguridad que ofrece a los usuarios.

Dato que apoya el informe de Fiserv, que afirma que las huellas dactilares supera al uso de contraseñas en cuanto a seguridad según los consumidores. Y es que el 41% de los consumidores afirmó que se sentían seguros usando una contraseña como método de autenticación para confirmar su identidad al usar una aplicación móvil, frente al 62% que apostaba por las huellas dactilares. Quedaba claro por tanto que esta tecnología tiene un enorme potencial para el mercado de seguridad de pago.

De hecho, el uso de huellas dactilares para aportar un extra de seguridad a los procesos de pago, y para tranquilidad de los clientes, es un sistema que compañías como Apple Pay, Android Pay y Square Cash, una aplicación de pago peer-to-peer (P2), utilizan desde hace algún tiempo.

¿Eres de los que prefieren confirmar un pago con un selfie?

MasterCard ha revelado sus planes para simplificar la experiencia de compra online de sus clientes titulares de tarjeta a través de una nueva herramienta, que es en realidad un entretenimiento muy popular hoy en día: ¡tan solo sacándose un selfie!

El programa de la empresa, llamado MasterCard Identity Check, permite a los usuarios verificar las compras con su huella digital o con una foto de su cara. En concreto, el pago a través de selfie requiere por parte de MasterCard que los usuarios suban en primer lugar una foto a la plataforma, que posteriormente se convierte en una secuencia binaria utilizando la tecnología de reconocimiento facial. A partir de ese momento el usuario únicamente tendrá que hacerse un selfie y si coincide con su foto original el pago estará automáticamente validado.

Algunos expertos han cuestionado la seguridad de este método. Sin embargo MasterCard insiste en que dispone de controles de seguridad para detectar comportamientos sospechosos, como detectar la ubicación del usuario y desde dónde se realiza la compra. Además, la aplicación requiere que el usuario parpadee, con el fin de garantizar que se trata de una foto en vivo del usuario y no de un estafador que simplemente ha hecho una foto de la foto original. MasterCard ha explicado que el nuevo servicio, de momento, sólo se utilizará en algunos contextos en los que se requiere una autenticación adicional.

Sin embargo, teniendo en cuenta el gran número de empresas que están manifestando su interés por el pago vía selfie, incluyendo algunos gigantes del comercio electrónico como Alibaba y Amazon, que ha presentado un método de pago vía selfie, esta tecnología parece que está experimentando una gran inversión y desarrollo con vistas a un futuro cercano.

¿Qué más nos ofrece?

Además de todo lo anterior, se están haciendo avances en relación a la biometría del comportamiento. Los sensores necesarios, como el acelerómetro, el giroscopio, y por supuesto el GPS, ya están en la mayoría de los smartphones, y es posible usarlos de forma conjunta con otras medidas biométricas para reforzar la seguridad. De hecho, muchas startups están trabajando en sensores de comportamiento, como Biocatch, AimBrain o Plurilock.

Pero mientras se desarrolla la autenticación de pagos biométricos, también lo hacen las preocupaciones por la seguridad, ya que los sensores pueden ser falsificados por duplicados y la biométrica no es una medida binaria, sino que se basa en la probabilidad de una coincidencia, haciendo que sea más vulnerable al error. Por el momento la biométrica funciona mejor cuando se utiliza de manera asociada con otros métodos de autenticación. Y a pesar de que todavía no se puede utilizar como una autenticación autónoma, es un buen punto de partida como parte de un enfoque nuevo para la autenticación de pagos, especialmente en lo que respecta a la mejora de la experiencia del usuario.

Lo que está claro es que la industria biométrica está trabajando mucho para innovar y satisfacer las demandas de los consumidores. Y en lo que probablemente todos coincidamos es en que la película Minority Report se parece cada vez menos a una película de ciencia ficción.

Por Fabrice Méndez, Director de ventas para IBERIA de SlimPay

Cómo satisfacer las expectativas de pago de los millennials

Podemos empezar diciendo que el concepto ‘marketing milenario’ no es nuevo. El marketing Generacional se basa en la conjetura de que cada generación posee diferentes valores y conductas que afectan a sus hábitos de consumo, y precisamente el campo principal en el que se aplica este principio, y que requiere una extensa investigación, es el del pago. Los millennials, amantes de la tecnología, tienen diversos hábitos y expectativas con respecto al pago y los servicios de banca tradicional en comparación con las generaciones anteriores. Y la necesidad de los bancos y servicios financieros de entender las preferencias de pago de los millennials ha ganado más importancia que nunca, ya que se trata de un público objetivo que está a punto de empezar a asumir sus primeros gastos propios.

Cuánto más digitales… más exigentes

Teniendo en cuenta que han crecido en un entorno digital y conectado, los millennials esperan una experiencia de pago transparente y sin fricciones, enfocada a la rapidez, la comodidad y la seguridad del usuario. Para satisfacer estas necesidades el sector de los pagos recurre actualmente a la invención de nuevos métodos de pago y servicios financieros cada vez más innovadores. Según Juniper Research, se espera que los pagos vía móvil y a través de sistemas contacless lleguen a los $ 100 billones en 2018, con Apple Play a la cabeza, representando las tres cuartas partes de los sistemas de pago contacless de Estados Unidos.

Pero Apple no es el único gigante tecnológico que ha recurrido al sector financiero para atraer a los millennials. Amazon ofrece préstamos a sus clientes PYME desde 2012 con Préstamos Amazon, Google Wallet lo hace desde 2011 aproximadamente y Facebook lanzó el año pasado un sistema de Pagos vía Messenger. De hecho hay toda una gama de aplicaciones que están ayudando a los millennials a prestar, compartir e invertir dinero. Por ejemplo, Square Cash les permite transferir dinero de forma rápida y fácil a sus compañeros y SplitWise les permite realizar seguimiento de sus facturas y otros gastos compartidos. Y si se encuentran con problemas a la hora de reembolsar sus préstamos, CommonBond ofrece una plataforma para refinanciar, y empresas como SigFig, Wealthfront y WiseBanyan ofrecen asesoramiento financiero a los usuarios para la gestión del patrimonio. Sin embargo, con la llegada de tantos servicios financieros alternativos, tenemos que preguntar, ¿qué posición ocupan los bancos para los millennials?

¿Se puede contar con ellos?

Por supuesto que los millennials tienen una cuenta bancaria tradicional, sin embargo, la lealtad a su banco habitual es baja; más del 46% afirma que no está seguro de mantener la relación con su entidad bancaria los próximos seis meses.  Además, según el Informe de Cassandra, los millennials creen que los bancos tradicionales son anticuados y no satisfacen las necesidades de su generación. Un informe de First Data apoya esta afirmación, confirmando que el 71% de los jóvenes millennials visitan más a menudo el dentista que el banco, y el 33% cree que no serán necesarios los bancos de aquí a 5 años.

La clave está en la colaboración

Los bancos ahora tienen un reto al que enfrentarse y deben empezar a pensar en nuevas estrategias para atender las necesidades de esta exigente generación en la era de la GAFA (Google, Apple, Facebook, Amazon), Square y Bitcoin. Una manera de impulsar el atractivo de los bancos y satisfacer mejor las necesidades de esta generación podría ser colaborar con fintechs. Es más, la unión de los bancos y fintechs también podría ser la mejor forma para los bancos de combatir la GAFA, que es probable que continúe su expansión en servicios financieros, dado su ¡enorme alcance!

La clave para complacer a los millennials es primar en la experiencia del cliente, es decir, proporcionar un servicio completamente integrado que se pueda llevar a cabo a través de múltiples canales, con un alto nivel de seguridad.  Si se eligen cuidadosamente alianzas estratégicas entre la banca tradicional y las fintechs se podría ofrecer más innovación al sector aprovechando las fortalezas respectivas de ambas partes. Los bancos podrían ofrecer a las fintechs su gran base de datos de clientes, su gran experiencia sobre regulación financiera y una sólida infraestructura global, y por otro lado, las fintechs podrían ayudar a los bancos a ofertar servicios más innovadores, rápidos y baratos que los convierten en parte esencial de la vida cotidiana. Parece que muchos bancos están abiertos a esta idea, y algunos, como JP Morgan y el Banco de Inglaterra, ya han comenzado a trabajar con fintechs, ya sea individualmente o a través de incubadoras de empresas. En España, la tendencia es muy similar con por ejemplo Bankia y su incubadora Insomnia, pero también las iniciativas de otros grandes como BBVA, Santander o Sabadell.

Por Fabrice Méndez, Director de ventas para IBERIA de SlimPay

La transformación digital, reto y visión de futuro para hacer negocio

Los hábitos de los consumidores han evolucionado mucho a lo largo de los años gracias a la transformación digital, a través de herramientas como por ejemplo Google, Amazon, Facebook, Apple o Microsoft (conjunto conocido como GAFAM).

Este fenómeno es tan importante que un gran número de empresas aseguraron en un estudio reciente realizado por Harvard Business Review que deberían iniciar la transformación digital antes del 2020. Tanto es así que, por ejemplo, BNP Paribas anunció en su plan de 2017-2020 que emprendería la aceleración de su proceso de transformación digital.

Pero, ¿cómo podemos enfrentar este desafío? Estos son los pasos principales para afrontar este importante reto

1- La transformación digital: una herramienta de marketing y lanzadera de ventas

El panorama de la competencia ha cambiado rápidamente en muchos sectores e industrias debido a la transformación digital. Las empresas deben ajustar tanto el desarrollo de sus  productos como sus estrategias de marketing, todo ello con el fin de aprovechar las oportunidades ofrecidas por esta tendencia digital.

Por ejemplo ampliar su alcance, es decir, nuevas audiencias y nuevos productos. Hay muchos motivos por los que la digitalización es una oportunidad para innovar y seguir siendo competitivo, ya sea para atraer de nuevo cuotas de mercado perdidas, como para alcanzar un nuevo público objetivo o incluso para ampliar la oferta existente y mejorar el nivel del servicio ofrecido. Sin olvidarnos de los 4 fundamentos del marketing (producto, promoción, packaging y precio, que está adquiriendo protagonismo en la decisión de compra del cliente).

Gracias a la tecnología de almacenamiento Cloud y soluciones SaaS, también es posible crear una experiencia dirigida 100 % para el cliente. Esto nos permite acelerar nuestra rentabilidad y lanzar ofertas eficientes. Y es que el cliente está ganando cada vez mayor protagonismo, o lo que es lo mismo, se está maximizando la relación con el cliente. El Big Data es una revolución en términos de conocimiento ya que gracias a la recopilación de datos, es posible entender las preferencias y hábitos del consumidor. Y este nuevo enfoque está  generando nuevos tipos de interacciones entre marcas y consumidores.

Además, tenemos que tener en cuenta también que la industria del pago se ha desarrollado mucho en los últimos años, por ejemplo con los modelos de suscripción, que se han convertido en un negocio viable. Los beneficios para los consumidores son más que  evidentes (libertad, precios asequibles…), pero también son ventajosos para las empresas (previsibilidad de ingresos recurrentes, crecimiento de los ingresos).

2 – Una respuesta ágil para una transformación exitosa

Más allá de las expectativas de los clientes y los canales de distribución, la transformación digital introduce nuevos conceptos como BI (Business Intelligence), big data y aplicaciones móviles, que están cambiando la organización de las empresas. La tecnología no hace otra cosa que ofrecer más poder y conocimiento a los clientes y por ello es necesario dar a los empleados las herramientas necesarias para gestionarlo.

Por ejemplo para la optimización de procesos internos. Un reciente estudio en Alemania mostró que el 76% de las empresas del sector energético, utilizó la digitalización como una palanca para optimizar procesos internos. Las nuevas herramientas pueden recoger y analizar datos, digitalizar documentos e incluso automatizar algún flujo y facilitar los procesos. Y gracias a la interconectividad también es posible integrar diferentes soluciones, que ofrecen a las empresas duplicar sus competencias: CRM, facturación, correo electrónico… La digitalización es sin duda un sinónimo de optimización.

Para adaptarse a este nuevo entorno, las empresas deben obtener una visión global de la transformación digital. Gestión de proyectos, toma de decisiones, reorganización o flexibilidad son algunas de las características fundamentales para conseguir esa adaptación, sobre todo cuando existe competencia entre todas las empresas extremadamente ágiles y dispuestas a correr riesgos que hay.  Así mismo, la gestión de proyectos de forma rápida es un ‘must’ en todo este proceso. Los métodos ágiles lo que pretenden es gestionar proyectos paso a paso, simplificar procesos y centrarse en lo más importante, que como ya hemos dicho es el cliente. Spotify es un buen ejemplo de una organización ágil: pocas gestiones, grupos pequeños y un alto nivel de autonomía son los factores clave de su rendimiento, innovación y éxito de esta start-up.

Para iniciarse en la transformación digital son numerosos los puntos a tener en cuenta: la innovación, la adquisición de una start-up… lo que afecta al diseño de la oferta, el canal de ventas y los procesos de la empresa. Es por tanto una nueva visión de negocio con muchas ventajas: costes más bajos, relación estable y fuerte con el cliente y procesos más simples y rápidos entre otras.

La clave para obtener el éxito es por tanto contar con las habilidades y herramientas adecuadas para lograr esta transformación y obtener beneficios a largo plazo, así que lo mejor es empezar antes de que tu competencia te alcance.

Por Fabrice Méndez, Director de ventas para IBERIA de SlimPay

Tres factores que se deben tener en cuenta antes de definir tu estrategia de pago online

El sector Ecommerce en Europa continuó creciendo durante el año pasado, y muy probablemente durante 2017 experimente también un importante auge. Los comercios electrónicos tendrán seguro grandes oportunidades de desarrollo, pero todavía hay un problema que debe considerarse: La tasa de abandono en los procesos de compra online es del 46% cuando se llega al momento del pago

Para evitar ese tipo de problemas y elegir la estrategia de pago online correcta proponemos tres factores claves a tener en cuenta si eres un comercio electrónico.

  1. ¿Cómo es el producto o servicio ofrecido a los consumidores?

Todos los servicios o productos que podamos imaginar ya se pueden comprar. Ante esto podemos encontrarnos con dos escenarios posibles:

  • La compra de un producto o servicio que se realiza de forma ad hoc, es decir, con el fin concreto al que está destinado. Por ejemplo, la compra de un televisor.

En esta situación, todos los métodos de pago son posibles, siempre y cuando sean seguros: e-wallet, tarjeta bancaria, transferencia bancaria… cuantas más opciones ofrezcas al consumidor, más probable será que éste adopte el método de pago que prefiere usar y menos probabilidades habrá de que abandone la compra.

  • La compra de un producto o servicio que es en realidad una suscripción o pago por uso y por lo tanto requiere pagos recurrentes, por ejemplo, cuando el usuario se suscribe a un servicio VOD (vídeo bajo demanda) o televisión bajo demanda.

En esta situación se debe ofrecer a los usuarios un método de pago que sea adecuado para pagos periódicos, además de la oferta de métodos de pago online clásicos mencionados anteriormente. Los e-wallets o las tarjetas bancarias son definitivamente  buenas opciones, pero son vulnerables ante posibles inconvenientes como el fraude, el robo, fechas de caducidad e incluso las propias plataformas de pago. El adeudo directo SEPA (domiciliación bancaria) es actualmente un método de pago perfecto para sortear estas desventajascon el objetivo de que los usuarios sigan y completen el proceso de pago e incrementar el valor de la vida útil de los clientes.

  1. Características que definen a nuestro grupo objetivo

Dependiendo de la edad de nuestro target las preferencias en cuanto a métodos de pago pueden variar. Esto es así especialmente en el caso de los millenials, una generación que le da más importancia a la experiencia de pago sin fricciones, conveniente y segura que cualquier otro grupo de usuarios. Como consecuencia, a los millenials les atrae especialmente los métodos innovadores de pago online, como el e-wallet.

Si tiene previsto comercializar su oferta a nivel internacional, no olvide tener en cuenta las preferencias de pago de los usuarios a nivel local. Por ejemplo, en Países Bajos el método de pago online iDEAL se utiliza para más del 50% de los pagos. El hecho de no ofrecer la opción preferida por el consumidor podría reducir significativamente su tasa de conversión.

¿Está su oferta dirigida a los consumidores europeos? Entonces aproveche el adeudo directo SEPA. Es un método de pago popular en Alemania, Francia e inclusive Italia, países donde han apostado por este medio para cobrar productos y servicios recurrentes en todo tipo de sectores B2B (SaaS, telco, utilities, etc..) o B2C (media, food&health, transporte).

  1. Coste de uso y beneficio técnico

El uso de soluciones de pago implica unos costes. Asegúrese de medir los recursos humanos y financieros que requiere integrar y gestionar los métodos de pago que seleccione. Si el método de pago es efectivo, debería permitir, convirtiendo a los visitantes en clientes, hacer rentable el costo (coste inicial y coste de cada transacción) aumentando el volumen de transacciones.

En la era digital es inconcebible gestionar pagos, transferencias fallidas o recopilar datos de forma manual. La clave es automatizar los procesos. Un método de pago efectivo tiene que ser además una solución que permita que la información sea fácilmente recopilada y procesada permitiendo que el departamento de cuentas de la compañía simplemente concilie las cuentas, y que permita también que el departamento de marketing cuente con la información de los clientes relacionada con los pagos dentro de su CRM (Customer Relationship Management) gracias a las posibilidades de integración con las otras soluciones de negocio usadas en la empresa.

Una buena estrategia de pago no consiste solo en ampliar las opciones de métodos de pago disponibles para el consumidor. Por supuesto es importante hacerlo con la intención de reducir el abandono del ‘carrito’ de la compra, pero hay otros factores que se deben tener en cuenta, especialmente con respecto a la simplificación de los procesos para el comercio y el apoyo de su modelo de negocio.

Elegir los métodos de pago apropiados es por lo tanto muy importante para desarrollar una estrategia de negocio, especialmente desde que la aparición del e-commerce ha forzado la reinvención de las estrategias comercial y de marketing. El pago puede de hecho considerarse la quinta P del Marketing Mix (juntos con el precio, el producto, el punto de venta y la promoción) debido a su impacto en las ventas.

Fabrice Méndez, Director de ventas para Iberia de SlimPay.

La evolución de los métodos de pago a lo largo de la historia

Las transacciones económicas, o el pago por la adquisición de bienes o servicios, es algo tan común en nuestro día a día que cualquier persona lo hace varias veces en una misma semana. Para dar este paso dentro de un proceso de compra existen varios métodos de pago muy diversos, y todos ellos válidos. Pero, ¿cuándo han surgido? ¿Cómo se pagaba antes de que existieran las tarjetas bancarias? Y, para los que quizá no estén familiarizados con este sistema de pago, ¿cómo era pagar antes de la existencia de Internet? ¿Cuándo aparecieron las primeras monedas o billetes válidos para el comercio?

Todas estas preguntas se pueden responder si echamos un vistazo a la historia de los métodos de pago, que ha ido evolucionando en paralelo a la evolución de las civilizaciones.

Del trueque al uso de monedas y billetes como sistema oficial de pago

¿Cuál fue el primer sistema de pago reconocido? Cuando pensamos en este proceso instintivamente lo que nos viene a la cabeza es el uso de monedas y billetes para pagar los bienes y servicios adquiridos, pero realmente el primer sistema reconocido como método de transacción es el trueque. Y es que antes de la existencia del sistema monetario como tal, la gente comerciaba gracias al trueque directo de bienes y servicios, es decir, en lugar de pagar con dinero se realizaban intercambios de bienes o servicios por el mismo valor.

Con el paso de los años, la evolución de las sociedades y los sistemas de comercio transformaron el método de pago más utilizado y fue entonces cuando se introdujeron esos populares objetos redondos que hoy todos conocemos como monedas. Y fue China la primera ciudad que las utilizó como método de pago o intercambio.

Pero, ¿cuándo llegó en realidad la primera moneda certificada? En el año 600 a.c en Lydia, antiguo reino del oeste de Anatolia (la que hoy sería la parte asiática de Turquía), aparecieron como sistema oficial de pago las primeras monedas acuñadas, pero no fue hasta el año 1.600 cuando las monedas realizadas con metales preciosos se empezaron a utilizar en Europa.

Al mismo tiempo, los billetes, que se podían intercambiar por monedas de oro y plata, llegaban a Europa de la mano de los bancos como encargados de su emisión. Su uso se fue extendiendo de forma progresiva y fue en el año 1.635 cuando por primera vez un gobierno distribuyó oficialmente estas ‘monedas de papel’. El gobierno en cuestión fue el de la colonia francesa de Canadá en 1635 y lo hizo con el objetivo de que los soldados lo pudieran utilizar como método de pago.

El auge de la tarjeta bancaria con la llegada del siglo XX y el comercio electrónico del siglo XXI

La constante evolución de las sociedades trajo consigo nuevos métodos de pago que con el tiempo hemos ido incorporando con total normalidad en nuestras transacciones.

Si nos remitimos a la más ‘antigua’, la primera tarjeta de crédito emitida en Europa la introdujo la entidad Barclays en Reino Unido en 1966, inspirándose en la tarjeta que unos años antes ya había lanzado en EE.UU el Bank America. Sin embargo las tarjetas de débito no se implantaron hasta el año 1987, y si pensamos en las tarjetas de pin o chip nos tenemos que trasladar al año 2002 para hablar con propiedad de las primeras.

A pesar de su llegada tardía, pensemos que pasaron más de 300 años desde el uso del dinero como método de pago hasta la llegada de la tarjeta bancaria, actualmente en Europa es el método de pago líder en términos de valor. En 2014 en Reino Unido, el país que la introdujo en Europa, el uso de este sistema de pago representaba un 32% del Producto Interior Bruto. Dos años más tarde los británicos gastaban un total de 51.000 millones de libras en sus compras realizadas con tarjeta en tan solo un mes.

Con la llegada del siglo XX y el auge que experimentó Internet durante estos años, apareció el comercio electrónico y con él la posibilidad de realizar pagos online para la compra de todo tipo de bienes y servicios imaginables. Esto favoreció el desarrollo de empresas exclusivas online, así como la opción de que muchos comercios lanzaran su propia web y ofrecieran a sus clientes la posibilidad de comprar y realizar pedidos gracias a los métodos de pago destinados a ello. En 1996 Visa y Mastercard crearon el protocolo SET (Secure Electronic Transaction) para permitir  y regular los pagos electrónicos.

2010: la década de los pagos móviles como nuevo estándar y otros métodos alternativos

Si hay algo que podemos deducir del uso de la tecnología en los últimos es que los smartphones han cambiado los hábitos de consumo de los usuarios, ya que  cada vez realizan más compras online a través de sus móviles. Estos nuevos hábitos afectan de forma directa a los comercios, que después de adaptarse a la revolución que han supuesto Internet y el comercio electrónico ahora deben plantearse realmente los retos que trae consigo el m-commerce.

¿Qué otros métodos alternativos ha traído consigo la constante evolución de la tecnología? Muchos de los métodos de pago que en su momento se lanzaron como toda una innovación se van quedando obsoletos con el paso del tiempo debido precisamente a dicha evolución. Una muestra de ello son los e-wallets, mobile wallets, pagos P2P (o pagos entre personas), débito directo online…incluso muchos gigantes del sector tecnológico han lanzado soluciones propias como Samsung Pay, Google Wallet o Amazon Pay. ¡Hasta monedas virtuales, como bitcoins, se pueden usar ya para pagar!

Como conclusión a todo lo expuesto, la pregunta que podemos plantear es ¿qué más podemos esperar de esta evolución-revolución que están experimentando los métodos de pago?

Por Fabrice Méndez, Director de ventas para IBERIA de SlimPay

Mandatos SEPA que tienen validez a la hora de domiciliar un servicio

Con la digitalización de los procesos, a lo largo de los años hemos avanzado en innumerables ámbitos, consiguiendo un ahorro de costes y tiempo muy relevante a la hora de realizar trámites muy diversos, como temas de salud, de impuestos, de adquisición de productos de todo tipo y por supuesto gestiones bancarias. Esta facilidad a la hora de realizar compras y suscripciones a todo tipo de productos nos ha ofrecido un acceso mayor a todo lo que podamos necesitar, y la posibilidad de hacerlo desde casa, con un ordenador o incluso con un smartphone. No hay duda de que nuestras vidas son cada vez más fáciles, y que para muchas empresas esta transformación digital ha supuesto un montón de beneficios.

Uno de ellos, es la posibilidad que se brinda a través de la web de suscribirse a un producto o servicio concreto, y hacerlo en unos segundos sin necesidad de moverse de casa, ya sea el servicio de luz y gas para el hogar, o la suscripción a servicios de descarga de música o cine, entre otros muchos.

Para todos ellos, hasta la fecha, el Comité Nacional de Pagos, que preside el Banco de España, determinaba que el usuario debía firmar un mandato u orden de domiciliación, que constituía la autorización y expresión de consentimiento para la empresa a la que contrataba el producto o servicio, con el fin de permitirle iniciar los cobros mediante el cargo en la cuenta del cliente y, a su entidad bancaria, atender las instrucciones del acreedor para el pago. Este mandato a efectos legales, debía firmarse en papel y enviarse a la empresa para que fuera válido, bien por correo o en formato digital, y en caso de reclamación por parte del cliente sería la única forma válida.

Resulta contradictorio que en la era digital, sigamos necesitando documentos en papel para acreditar una firma, habiendo tantas opciones para hacerlo mucho más ágiles, sencillas e incluso ecológicas. Por esta razón el Comité Nacional de Pagos quiso dar un paso más en el camino de la digitalización, y ha autorizado hasta 9 métodos válidos de conformidad con la Ley de Firma Electrónica, entre ellos las “firmas implementadas mediante la consignación de un código de operación previamente remitido al dispositivo móvil del firmante, y con la intervención de un tercero interpuesto ajeno a la formalización”, método que precisamente ha utilizado SlimPay desde sus comienzos para facilitar el cobro por parte de sus empresas clientes de todas sus suscripciones.

Es importante estar informado, y conocer todos los beneficios y riesgos que puede tener una transacción en Internet, por eso es importante saber que cada día estamos más protegidos, y que las nuevas tecnologías nos facilitan la forma de agilizar todos nuestros trámites al máximo. Cualquiera que esté leyendo este artículo, se acordará de esa época en la que para hacer cualquier trámite con un banco, o para contratar cualquier servicio, era obligatorio presentarse en la oficina de turno, rellenar varios papeles, presentar copias de documentos y por supuesto firmar en persona. Esto ya es historia, y la evolución de los pagos y suscripciones a través de Internet ha dado paso a una nueva era, la era de los pagos digitales, impulsada por el sector que hoy se denomina “fintech” y que formamos empresas como SlimPay, que buscamos la forma de agilizar la economía a través de las nuevas tecnologías.

Este sector, como todos, está dando grandes pasos adelante, y estamos seguros de que seguirá evolucionando. Queda mucho camino por recorrer, y muchas ventajas que obtener, así que sigamos descubriendo lo que la era digital nos va a deparar.

Por Jèrôme Traisnel, CEO y Co-fundador de SlimPay